[REVIEW] River City Saga: Journey to the West: el nirvana se alcanza a puñetazo limpio
Ignacio Espinoza / 2 horas
Junio 27, 2026
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Arc System Works reinventa el roguelitecon batallas callejeras de Technos Japan bajo el marco de la literatura clásica china, logrando un rendimiento impecable de 60 FPS en Nintendo Switch 2.
La franquicia de Technos Japan jamás ha mostrado un particular respeto por la precisión histórica, y esa es precisamente su mayor virtud. Tras llevar las peleas callejeras al Japón feudal en entregas anteriores, River City Saga: Journey to the West aterriza en Nintendo Switch 2 para reinterpretar el clásico de la literatura china Viaje al Oeste. El resultado es una comedia absurda donde el icónico Kunio interpreta, simultáneamente, a los cuatro protagonistas de la leyenda: Sun Wukong, Zhu Bajie, Sha Wujing y el monje Tang Sanzang.
Sin embargo, la verdadera sorpresa de este título desarrollado por Arc System Works no radica en su premisa mitológica, sino en su estructura jugable: estamos ante el primer roguelite oficial de la saga. Bebiendo con un descaro evidente de gigantes del género como Hades, la obra cambia las calles abiertas por un ciclo adictivo de avanzar, masacrar enemigos, recibir bendiciones divinas y morir para regresar al punto de partida con mejoras permanentes.
De las calles al roguelite: tres héroes para un combate frenético
El bucle de juego sitúa al usuario en una base montañosa que funciona como centro de progresión, desde donde se avanza por cuatro regiones divididas en pantallas de combate laterales. Al eliminar el mundo abierto visto en River City Saga: Three Kingdoms, las partidas adquieren una velocidad vertiginosa ideal para sesiones cortas, aunque la narrativa sufre al repetir los mismos diálogos tras cada muerte, obligando a abusar de la opción de omitir texto.
Para equilibrar el desafío, la propuesta permite controlar a tres discípulos con mecánicas muy contrastadas: Sun Wukong (agilidad y presión constante), Zhu Bajie (un tanque lento capaz de absorber castigo para ejecutar contraataques devastadores) y Sha Wujing (especialista en control de masas a distancia). El arsenal de puñetazos se potencia mediante las Habilidades Secretas, otorgadas por rostros familiares de la franquicia como Misako, Kyoko o Riki, quienes despliegan cerca de ochenta bendiciones elementales.
No obstante, el control presenta cierta rigidez al impedir cancelar ataques con un esquive, lo que sumado a una interfaz que oculta los datos técnicos exactos de cada mejora antes de elegirla, convierte la evolución mecánica del personaje en una apuesta a ciegas.
Folklore en 8 bits y un rendimiento intachable en Nintendo Switch 2
En el apartado audiovisual, el título despliega un carismático arte pixelado super deformed cargado de expresividad y humor. La banda sonora merece una mención honorífica al lograr una fusión sobresaliente entre los efectos de sonido clásicos de 8 bits del River City Ransom original e instrumentación folclórica china con arreglos orquestales.
Respecto a su ejecución en Nintendo Switch 2, el hardware resuelve sin problemas en los momentos de mayor estrés técnico. En las regiones finales, la pantalla se transforma en un auténtico tornado visual saturado de proyectiles, trampas y magias elementales masivas; pese a este caos constante, la consola mantiene una tasa de 60 FPS estables, tanto en el dock como en modo portátil. Asimismo, la resolución nativa del sistema resalta los contornos de los personajes con total limpieza sobre los fondos palidecidos, facilitando la lectura de la acción en todo momento.
A un precio sumamente competitivo de 20 dólares, River City Saga: Journey to the West es un experimento valiente que logra modernizar sus mecánicas callejeras sin perder su identidad. Aunque la falta de claridad en sus menús de mejora y la pérdida de exploración abierta restan puntos, su acción frenética y su alto valor de rejugabilidad lo convierten en una compra muy sólida para el catálogo digital de la consola híbrida.